Comprar está prohibido, alquilar no

Un reportaje de CNBC publicado el 19 de agosto de 2026 detalla cómo empresas chinas de inteligencia artificial han mantenido acceso a chips avanzados de Nvidia incluso bajo las restricciones de exportación impuestas por Estados Unidos. En lugar de comprar el hardware directamente, algo prohibido para los modelos más avanzados, estas empresas alquilan capacidad de cómputo alojada en centros de datos fuera de China continental, una práctica que, según expertos citados en el reportaje, no es claramente ilegal bajo las reglas vigentes.

El detalle técnico detrás de la brecha

El sistema de control de exportaciones de Estados Unidos regula la posesión física de chips de IA, pero no cubre el acceso remoto a ese mismo poder de cómputo a través de la nube. Dictámenes de la Oficina de Industria y Seguridad de 2009, 2011 y 2014 ya habían establecido que los proveedores de nube no son considerados exportadores bajo las reglas vigentes, y que poner capacidad de cómputo a disposición de forma remota no constituye, por sí solo, un evento de exportación.

ByteDance, Alibaba, Tencent y Moonshot AI en la mira

Según BigGo Finance, Moonshot AI usó chips GB300 de Nvidia a través de una instalación en Tailandia para entrenar su modelo Kimi K3, lanzado en julio de 2026, lo que llevó al gobierno estadounidense a acusar públicamente a la empresa de burlar las restricciones. ByteDance también aparece vinculada a un arreglo con centros de datos en Malasia, mientras que Alibaba y Tencent figuran entre las compañías que habrían buscado este tipo de acceso remoto al poder de cómputo de Nvidia.

Una ley detenida en el Senado desde enero

La Remote Access Security Act, un proyecto que ampliaría los controles de exportación estadounidenses para incluir el acceso remoto basado en la nube a hardware crítico, fue aprobada por la Cámara de Representantes en enero de 2026, pero sigue sin votarse en el Senado. Hasta que la legislación avance y se definan reglas específicas de fiscalización, la brecha identificada por CNBC debería seguir disponible para empresas chinas dispuestas a pagar por acceso remoto en lugar de la posesión directa del hardware.

Por qué esto importa a agencias y pymes brasileñas

El episodio no afecta directamente a los contratos brasileños, pero refuerza un patrón relevante para quien planea inversiones de largo plazo en infraestructura de IA: los controles de exportación de hardware son más fáciles de burlar de lo que parecen, y la demanda global de capacidad de cómputo de punta sigue superando la oferta legalmente disponible. Ese desequilibrio tiende a mantener la presión sobre el precio de los chips y de los servicios de nube de IA en el mediano plazo, un factor que las agencias brasileñas deben considerar al negociar contratos de infraestructura con cláusulas de ajuste ligadas al costo del hardware.