La justicia electoral de Brasil convoca una reunión sobre IA

El presidente del Tribunal Superior Electoral (TSE) de Brasil, el magistrado Kassio Nunes Marques, convocó a los demás magistrados de la Corte a una reunión para discutir los límites del uso de inteligencia artificial en las elecciones de 2026. El TSE es la máxima autoridad electoral de Brasil, encargada de organizar los comicios y fiscalizar las reglas de campaña en todo el país. Según Poder360, el encuentro busca definir hasta dónde puede llegar el uso de herramientas de IA generativa en la campaña de este año, en un momento en que varias candidaturas ya recurren a esta tecnología para producir material de comunicación.

Un video con la voz e imagen de Bolsonaro encendió la discusión

La convocatoria fue motivada por un video generado con inteligencia artificial que reprodujo la voz y la imagen del expresidente Jair Bolsonaro durante la convención que lanzó la candidatura presidencial del senador Flavio Bolsonaro, del partido PL por Río de Janeiro, de acuerdo con Olhar Digital y Metropoles. El caso reavivó el debate sobre los límites entre el uso creativo de la IA en campañas y la simulación engañosa de figuras públicas, sobre todo cuando la persona retratada no puede asistir en persona al evento.

La reunión, reprogramada para el 18 de agosto

El encuentro estaba fijado inicialmente para el jueves 13 de agosto de 2026, pero fue reprogramado para el martes 18 de agosto, según informó Poder360. El aplazamiento cae justo en la semana en que comienza oficialmente la propaganda electoral en Brasil, el 16 de agosto, lo que presiona a la Corte a definir criterios antes de que aumente el volumen de contenido de campaña.

Qué está en discusión: ampliar la prohibición de los deepfakes

Según Olhar Digital, los magistrados discuten ampliar la actual prohibición de deepfakes hacia una regla más abarcadora, válida para toda la disputa electoral de 2026, y no solo para casos puntuales ya contemplados por la legislación electoral vigente. La idea sería que el TSE construya un parámetro único que sirva tanto para fiscalizar contenidos como para orientar a partidos, candidatos y a las agencias que prestan servicios a las campañas.

Todavía no hay ninguna decisión

Es importante aclarar que, hasta la publicación de esta nota, el 15 de agosto de 2026, la reunión prevista para el 18 de agosto aún no se había realizado. No existe, por lo tanto, texto final aprobado, resolución publicada ni regla vigente más allá de lo que ya establecía la legislación electoral antes de este episodio. Lo que hay, por ahora, es una discusión en curso entre los magistrados del TSE, motivada por un caso concreto y adelantada por la cercanía del inicio de la propaganda electoral.

Una prueba de fuego para la IA en campañas políticas

El episodio expone un problema que ya anticipaban especialistas en derecho electoral y comunicación digital: la facilidad para generar audio y video sintéticos de cualquier figura pública, incluidas personas que no pueden o no desean participar de un evento en persona. La respuesta del TSE, cualquiera que sea, funcionará como referencia para el resto de esta contienda electoral y, posiblemente, para futuros comicios en el país.

Por qué esto importa a agencias y pymes brasileñas

Para agencias de marketing político, asesorías de comunicación y profesionales independientes que ofrecen producción de contenido con IA generativa, la reunión del TSE no es un debate lejano: las reglas que surjan de esa discusión regirán de inmediato la propaganda electoral que comenzó el 16 de agosto. Antes de aceptar producir videos, audios o imágenes sintéticas para cualquier candidato o partido, conviene esperar la posición de la Corte, prevista tras la reunión del 18 de agosto, en lugar de asumir compromisos basados en interpretaciones que aún pueden cambiar. Las empresas que atienden a clientes institucionales y políticos también deberían revisar contratos y alcances de trabajo a la luz de esta definición, ya que el uso indebido de deepfakes puede generar responsabilidad no solo para quien contrata la pieza, sino también para quien la produce.